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martes, 19 de abril de 2011

Risotto de anchoas y tomates secos.




In primavera attraversava cespugli di cisto, macchie di timo, fazzoletti di erba, veronica, ciuffi di valeriana rossa aggrappati ai muri, lance d'origano e di timo, onde di lavanda e di ginestrini. mentre al riparo degli ulivi aglietti e iris blu rasentavano isolotti di borragine, acetoselle e piselli odorosi.
A giugno sotto gli ulivi c'è il giglio arancione di San Giovanni.
Dopo ulivi: querce, lecci, carpini, noccioli, castagne e sui prati primule, brughi, rose canine, crochi, timo, prugnoli epuiot di lavanda.
N. Orengo, Il salto dell'acciuga.



Valeriana roja, orégano, lavanda, olivos, avellanos, encinas, castaños... un recorrido por el noroeste de Italia, un viaje que de La Liguria al Piemonte recorre las vías de los contrabandistas de la sal y el comercio de la anchoa. Niccoló Orengo ha escrito un libro, casi diría un opúsculo y va hilvanando una historia con otra,  seguimos el salto de la anchoa, un destello plateado en la costa ligur hasta que se pierde por los valles y montañas de interior. Las historias van de la Edad Media a la actualidad, hablan del contrabando de la sal, de los acciugai, aquellos que vivían del comercio de la anchoa, de movimientos migratorios, de las guerras y de las pequeñas historias que surgen de este pescado de aspecto insignificante y valor gastronómico increíble.  Un homenaje a la anchoa y al paisaje y la historia de La Liguria y del Piemonte.

Los hombres se han ingeniado a lo largo de la historia para salvaguardar la cosecha y la recolección del paso del tiempo. Secar al sol, conservar en salazón, procesos de curaración, salmueras, escabechados... Este plato tiene como base dos ingredientes conservados en modo natural, los tomates deshidratados o secos y la anchoa en salazón. Con esta receta participo en el concurso organizado por Pimienta Rosa.



Ingredientes:

- 1 taza de arroz redondo o bomba. Se trata de que el arroz suelte el almidón y esto es más fácil con los arroces redondos y no tanto con los largos e imposible con esos tipo SOS que será verdad que nunca se pasan pero no tienen ni sabor ni textura.
- 4 tomates secos.
- 1/2 vaso de vino blanco (yo Albariño, siempre)
- 1 cabeza de ajo.
- 1 lata de anchoas en salazón.




Elaboración:

La noche anterior dejé los tomates hidratándose en una vasito con vino Albariño.
En una sartén con un fondo de aceite doramos la cabeza de ajo triturada muy fina y los filetes de anchoa cortados en trocitos. Removemos con una cuchara de madera hasta que se deshaga el pescado y quede una especie de aceite oscuro. Añadimos los tomates secos cortados en tiras finas. Añadimos el arroz y removemos bien para que coja el color del aceite. Subimos el fuego y añadimos medio vaso de vino blanco. Dejamos evaporar el alcohol. 
Para conseguir la textura cremosa del risotto hay que remover costantemente y lento, con movimientos envolventes e ir añadiendo el caldo caliente poco a poco, se trata de que el arroz vaya soltando el almidón que es lo que da esa melosidad al plato. Añadiendo queso tipo parmesano al finalizar la cocción se acaba de obtener este resultado. Como se trata de un plato de pescado nada de queso en este caso y como las anchoas tienen un sabor fuerte y bastante sal, en vez de utilizar caldo añadí agua poco a poco. Pasados unos 20 minutos se consigue un arroz meloso y antes de que esté cocido del todo apago el fuego y dejo unos minutos con el calor residual de la vitro. Listo para emplatar!!
Ahhhh...y nada, absolutamente nada de nata!!!












miércoles, 23 de marzo de 2011

Pizza de rúcula, tomates secos y Gran Padano.


Me estoy animando con esto de los eventos, creo que es la manera de ser algo constante y no dejar a medias todos los post. Este mes Irene de Sabor Impresión es la anfitrióna del HEMC #52. Ahora le toca el turno a la pizza, y la verdad es que le tenía ganas, ganas de probar con la masa y ganas de hincarle el diente a un plato que para mi va asociado al verano, a la playa y ... a la cerveza. Una cervecina bien, bien fría, jornada playera, passeggiata dopo cena...
Pero esta vez me tendré que conformar con abrir bien las ventanas y disfrutar de este sol de inicio de primavera, al resguardo del nordés...




Ingredientes para la masa:

Para la elaboración de la masa seguí la receta de la panificadora que me compré en un ataque compulsivo en el LIDL y uso bastante poco, eliminé el azúcar de la receta.

- 300 ml. de agua.
- 1 cucharada sopera de aceite.
- 3/4 de cucharada de sal.
- 450 gramos de harina de fuerza
- un sobre de levadura de pan.

Amasé en la panificadora, programa amasado, unos 10 minutos. Tenía que pasar la mañana fuera de casa así que dejé que la masa reposara dentro y cuando llegué...estaba desbordada...si hago un brioche seguro que no me sube igual. Un poco de amasado manual y redujo otra vez su volumen. El problema fue que era una masa tan elástica que era difícil darle forma, volvía una y otra vez a enroscarse.
Se puede decir, simplificando bastante las cosas y sin ganas de polémica (porque asistí a cada debate sobre la pizza...) que hay dos tipos de pizza (excluyó las focaccia), la pizza al piatto de pasta cuanto más fina mejor, y la pizza al taglio, más gruesa, que adorna los mostradores de los comercios, que uno se compra al corte y paga al peso y que está de muerte. Los puristas adoran la pizza al piatto y a me viene l'acquolina in bocca solo de pensar en el papel de estraza empapadito en los jugos de un buen trozo de pizza al taglio
Salvando las diferencias, la masa que resulta de esta receta está más próxima a la masa gruesa de la pizza al taglio que a la fina y crujiente de la pizza al piatto.
Esta masa la coloqué en el horno, precalentado a 200º y estuvo unos cinco minutos. Que coja un poco de color.
Para cubrir la pizza elegí los ingredientes de una que últimamente es la que más me gusta, porque es fresca y todo el sabor se concentra en los tomates secos...



Ahora se pueden encontrar los tomates secos con facilidad. En alguna ocasión compré unos que venían de Turquía y la verdad es que era imposible hidratarlos, puede ser que los consuman de otro modo oque simplemente no eran de calidad. Estos estaba blanditos, la noche anterior los dejé en un vaso con aceite de oliva para que hincharan y ablandaran. El aceite al día siguiente lo reutilicé para aliñar la rúcula.





Los ingredientes son sencillos. Unas hojas de rúcula que aliñamos con el aceite de haber hidratado los tomates, un poco de Gran Padano cortado muy fino y los tomates. Lista en tres minutos.
Ed ecco la pizza rucola, pomodori secchi e Gran Padano... y la birra messicana...

Tengo mil recuerdos de cenas y comidas con Laura. Y en estos días de largas conversaciones telefónicas, un grazie mille, el preludio de un viaje, un tutto a posto y una sobrecarga de carbohidratos.