Tom se acercó un poco más. Percibió el olor de tocino frito y pan cociéndose. La luz creció rápida por el este. Tom se llegó al fogón y alargó las masas hacia él. La muchacha le miró, le saludó con la cabeza y sus dos trenzas se agitaron.
- Buenos días - dijo, y dio la vuelta al tocino en la sartén. (...)
- Buenos días - dijo, y dio la vuelta al tocino en la sartén. (...)
Después sacó el tocino de la sartén y lo puso en una fuente de hojalata, y el tocino chirrió y susurró mientras se ponía crujiente. Abrió la puerta del horno y sacó una fuente cuadrada llena de galletas grandes
- ¿Has desayunado?
- Pues aún no (...)
- Bueno, entonces siéntate con nosotros. Tenemos de sobra... Gracias a Dios.
- Vaya, muchas gracias - dijo Tom-. Huele tan bien que no podría decir que no.
Y quién podría decir que no. Es tal vez la propuesta más conocida de un brunch y la disculpa perfecta para ponerme con la archiconocida salsa holandesa. Creo que la repetiré porque me encantó y porque quiero probar a ver si me sale más cuajada y densa.
Ingredientes (1 ración):
- espincas rehogadas.
- unas lonchas de panceta.
- 1 huevo.
para la salsa holandesa:
- 2 yemas de huevo.
- 125 ml. de mantequilla clarificada.
- 1 cucharada de vinagre.
- 2 cucharadas de agua.
- 1/2 cucharada de pimienta blanca recién molida.
Sigo experimentando con las salsas. Los huevos benedictinos se sirven acompañados de la salsa holandesa. Seguí la receta de Michel Roux y dividí las cantidades a la mitad. Estas son las proporciones para una sola ración.
En un cazo ponemos a fuego vivo las cucharadas de agua y vinagre con las pimienta y dejamos reducir 2/3. Apartamos y dejamos enfríar. Una vez frío añadimos las yemas y batimos con unas barillas, volvemos a ponerlo a fuego bajo y sin dejar de trabajar con las barillas emulsionamos. Cuando esté como si fuera un mayonesa retiramos del fuego y sin dejar de batir vamos añadiendo en cascada la mantequilla clarificada. Servimos rápidamente.
Para clarificar la mantequilla la ponemos a fuego muy lento, dejamos que llegue a ebullición y retiramos. Desespumamos y dejamos solo el suero que se conserva unos 10 días en la nevera. Para unos 100 gr. de mantequilla resultan unos 80 de manquilla clarificada.
Tostamos el pan, yo compré unos bollos pero en la red hay mil recetas para hacer los panes "molletes". Ponemos sobre una de las tostadas las espinacas rehogadas, las lonchas bien tostadas de panceta, el huevo escalfado y napamos con la salsa.