Nos acompañó hasta la puerta, se despidió de nosotros con un leve gesto, y a mí, a mí solo, me dedicó una sonrisa. Di unos pasos hacia ella. Me moría de ganas de besarla, pero me dio vergüenza hacerlo delante de Joséphine. Así que le devolví el gesto. Y eso fue todo.
Desde entonces, no ha pasado un solo día en que no haya lamentado ese beso que no le di.
Desde entonces, no ha pasado un solo día en que no haya lamentado ese beso que no le di.
"Buen viaje", me dijo. Fueron sus últimas palabras. Y son mi pequeño tesoro. Aún las tengo en los oídos, intactas, y las hago sonar todas las mañanas. Buen viaje... Ya no recuerdo su rostro, pero recuerdo su voz, lo juro.
Philip Claudel, Almas grises.
Pequeños bocados de chocolate y avellana para recordarnos los besos que no se dieron.
Los baci di dama, o besos de dama, son un dulce típico de la región italiana de Piemonte, de avellana y chocolate, como los famosos bombones "baci". Una pasta muy fina, con el sabor y el aroma de la avellana, con la suavidad que da la mantequilla y el toque goloso del chocolate.
Ingredientes:
- 420 gr. de harina de fuerza.
- 200 gr. de mantequilla.
-1 yema de huevo ( si a pesar de trabajar la masa no conseguimos que amalgame podemos añadir otro huevo entero, como siempre depende de la capacidad de absorsión de humedad de la harina, del tamaño de lo huevos...para que la masa sea más o menos seca y manejable)
- 1 pizca de sal.
- 150 gr. de azúcar glas.
- 150 gr. de avellanas.
- chocolate para fundir y sellar los baci.
La primera vez que hice los baci solo conseguí una especie de galletas planas y muy ricas, pero mi ánimo bajó con la misma velocidad con la que las canicas de pasta se deshicieron en el horno. Esta vez cambié un par de cosas y conseguí la forma deseada, utilicé harina de fuerza en lugar de harina de repostería y modifiqué la proporción de mantequilla y harina. Indagando sobre las harinas encontré un tutorial muy interesante en el blog La cocina de Myri .
Elaboración:
Batimos en un bol el azúcar glas con la mantequilla hasta que conseguir ese punto en el que empieza a espumar. Añadimos la yema de huevo, la pizca de sal y mezclamos bien. Podemos usar harina de avellana pero si trituramos nosotros la avellana (con el triturador que viene con las batidoras) conseguimos una harina que conserva el aceite del fruto seco y un mayor sabor. Añadimos las avellanas trituradas y mezclamos. Poco a poco, sin dejar de remover, añadimos la harina tamizada. El resultado es una masa blanda, un poco grasa, olorosa. Cubrimos con film transparente y dejamos reposar en la nevera. Estas masas con mantequilla no conviene trabajarlas demasiado, una hora en la nevera hará que recuperé un poco de consistencia.
Elaboración:
Batimos en un bol el azúcar glas con la mantequilla hasta que conseguir ese punto en el que empieza a espumar. Añadimos la yema de huevo, la pizca de sal y mezclamos bien. Podemos usar harina de avellana pero si trituramos nosotros la avellana (con el triturador que viene con las batidoras) conseguimos una harina que conserva el aceite del fruto seco y un mayor sabor. Añadimos las avellanas trituradas y mezclamos. Poco a poco, sin dejar de remover, añadimos la harina tamizada. El resultado es una masa blanda, un poco grasa, olorosa. Cubrimos con film transparente y dejamos reposar en la nevera. Estas masas con mantequilla no conviene trabajarlas demasiado, una hora en la nevera hará que recuperé un poco de consistencia.
Recuperamos la masa y hacemos unas bolitas pequeñas que colocamos en la bandeja del horno. Horneamos a 150º unos 20 minutos. Dejamos enfríar y fundimos el chocolate que utilizaremos para unir las mitades.
