jueves, 8 de septiembre de 2011

Tortos de maíz y picadillo de chorizo de jabalí.

Las últimas lluvias cayeron con suavidad sobre los campos rojos y parte de los campos grises de Oklahoma, y no hendieron la tierra llena de cicatrices. Los arados cruzaron una y otra vez por encima de las huellas dejadas por los arroyos. Las últimas lluvias hicieron crecer rápidamente el maíz y salpicaron las orillas de las carreteras de hierbas y maleza, hasta que el gris y el rojo oscuro de los campos empezaron a desaparecer bajo una manta de color verde. A finales de mayo el cielo palideció y las rachas de nubes altas que habían estado colgando tanto tiempo durante la primavera se disiparon. El sol ardió un día tras otro sobre el maíz que crecía hasta que una línea marrón tiñó el borde las bayonetas verdes. Las nubes aparecieron, luego se trasladaron y después de un tiempo ya no volvieron a asomar.

Jhon Steinbeck, Las uvas de la ira.


Días de Astrurias, así que hoy toca un plato asturiano y pensé en alguno que no fuera de los más populares fuera de nuestra región. En unas semanas se enrriestrarán las panoyas de maíz en los corredores de los hórreos. Me decidí por unos tortos de maíz, que se comen con picadillo de la matanza y acompañados de un huevo frito.

Los tortos se elaboran con harina de maíz y se fríen. Mi padre me contaba esta mañana que mi abuela los hacía directamente sobre la cocina de carbón.
Para la masa utilicé 300 gr. de harina con un poco de sal;  mientras con una mano iba añadiendo agua templada con la otra amasaba. Hacemos una bola que dejaremos reposar,  cubierta con un paño húmedo, una hora por lo menos.

Recuperamos la masa y dividimos en varias bolas de menor tamaño. Con la ayuda de la palma de la mano vamos aplastando y dándoles forma. Hay que hacer esto con cuidado porque se rompen y dejarlas lo más finas posibles. Las freímos en  abundante aceite muy caliente y los dejamos escurrir sobre un colador.
En una sartén a parte, sin aceite y a fuego vivo hacemos el picadillo de chorizo (en este caso era e jabalí).
Freímos un huevo por persona y a la mesa. Vale, lo confieso, pasé del postre y me preparé una manzanilla, por si acaso...

8 comentarios:

  1. La mía los hacía sobre una sartén de hierro muy caliente, hace muchos años que no los como pero me encantan. Mi abuelita los preparada cuando alguien de la aldea iba a Oviedo y la visitaba, siempre le llevaban una saquita de harina de maiz casera porque sabían lo mucho que le gustaba... cuantos recuerdos me has evocado con este plato delicioso! Lo de la manzanilla... imprescindible... jeje... pero un día es un día! Besos

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  2. Lo de los tortos me encanta, deben estar riquísimos caseros, me lo anoto.

    Besos

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  3. Tienes un blog estupendo y me encanta tu cocina.
    Después de ver esta receta ,me quedo de seguidora, para no perderte de vista.
    Besitos

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  4. Eso tiene una pinta estupenda!!!!. esos

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  5. Hola! gracias por tu visita!
    Un plato tremendo, para hacer un pica pica de lujo este finde! me encanta
    Un beso fuerte

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  6. esta para no parar de comer, delicioso, besos

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  7. No conocía este plato, parece tan delicioso... Esas tortas y acompañadas de huevo frito...una delicia. Gracias por compartir.

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  8. No sabía que este plato fuera típico asturiano! el otro día puse en mi blog la versión en muffin del típico talo vasco con txistorra: o sea, tortitas de harina de maíz con chorizo. Casi lo mismo que has puesto tú!!!

    la diferencia es que aquí se hacen como las hacía tu abuela, dejándolas muy finas y pasándolas sobre una plancha o cocina de carbón :)

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